¿Quién necesita una vivienda a un precio razonable?
Más personas de las que cree. La expansión económica de los años 90 obscureció ciertas tendencias y estadísticas que apuntan a un aumento, no a una reducción, en la necesidad de viviendas a precios razonables. La definición generalmente aceptada de "razonable" es que una familia no debe invertir más del 30 por ciento de su ingreso anual en una vivienda. Se considera que las familias que pagan más del 30 por ciento de sus ingresos en concepto de vivienda están agobiadas por los costos y pueden tener dificultades para hacer frente a necesidades tales como alimento, vestido, transporte y atención médica. Se estima que 12 millones de familias inquilinas y propietarias pagan hoy más del 50 por ciento de sus ingresos anuales en concepto de vivienda, y una familia que tenga un miembro empleado a tiempo completo, que gane el salario mínimo, no puede pagar el alquiler a precio del mercado local de un apartamento de dos dormitorios en ningún lugar de EE.UU. La falta de viviendas a precios razonables es una dificultad considerable para las familias de bajos ingresos que les impide cubrir sus otras necesidades básicas, tales como nutrición y cuidado de la salud, o ahorrar para su futuro o el de sus familias.
La respuesta de HUD
La expansión de la oferta de viviendas a precios razonables para familias de bajos ingresos se ubica en la esencia misma de la misión de HUD. La Oficina de Planificación y Desarrollo Comunitario, la Oficina de Vivienda y la Oficina de Viviendas Públicas y para Comunidades Indias administran todos los programas diseñados para aumentar la cantidad disponible de viviendas a precios razonables para los hogares de bajos ingresos. La Oficina de Programas de Viviendas a Precios Razonables (Office of Affordable Housing Programs, OAHP) de CPD administra tres programas distintos diseñados para atender la escasez nacional de viviendas a precios razonables. Los programas de Asociaciones para Inversión en Vivienda HOME, de Autoayuda de Oportunidad de Vivienda Propia (Self-Help Homeownership, SHOP)] y de Zonas de Viviendas (Homeownership Zones, HOZ) llevan los recursos federales directamente al nivel local y estatal para ser utilizados en la construcción de unidades de vivienda a precios razonables o para asistir a hogares de ingresos elegibles en la compra, rehabilitación o alquiler de viviendas seguras y decentes.
El programa HOME ayuda a expandir el suministro de viviendas decentes y a precios razonables para familias de bajos y muy bajos ingresos, brindando subsidios a gobiernos estatales y locales denominados jurisdicciones participantes o "PJs". Las PJs usan sus fondos gratuitos HOME para financiar programas de vivienda que satisfagan las necesidades y prioridades locales. Las PJs cuentan con gran flexibilidad para el diseño de sus programas HOME locales dentro de las pautas establecidas por el estatuto del programa y reglamento final de HOME. Las PJs pueden utilizar sus fondos de HOME para ayudar a quienes alquilan, nuevos propietarios de viviendas o propietarios existentes. Desde 1990, cuando el programa HOME fue transformado en ley como el Título II de la Ley Nacional de Vivienda a Precios Razonables Cranston-Gonzalez (la Ley de Asociaciones para Inversión HOME), se han adquirido, construido o rehabilitado casi 450,000 unidades de viviendas a precios razonables, y casi 84,000 inquilinos han recibido ayuda directa para el alquiler.
SHOP brinda fondos a organizaciones sin fines de lucro para la compra de terrenos y construcción de viviendas, o para mejorar la infraestructura necesaria para iniciar programas de propiedad de vivienda por equidad de esfuerzo (sweat equity) y voluntarios para familias de bajos ingresos. SHOP fue autorizado por la Sección 11 de la Ley de Ampliación del Programa de Oportunidades de Vivienda de 1996 (Housing Opportunity Program Extension Act of 1996) según su enmienda, y está sujeto a otros requisitos federales de revisión cruzada. Pueden solicitarlo organizaciones o consorcios nacionales y regionales sin fines de lucro, que tengan experiencia en la utilización de mano de obra de voluntarios para la construcción de viviendas.
El programa de Zonas de Propiedad de Vivienda permite a las comunidades reclamar propiedades desocupadas y deterioradas, aumentar la propiedad de vivienda y promover la revitalización económica mediante la creación de vecindarios completos de viviendas unifamiliares nuevas, llamados Zonas de Propiedad de Vivienda. Las comunidades que solicitan fondos de HOZ son alentadas para emplear los principios de diseño del Nuevo urbanismo a través de la inclusión de un entorno amigable para los peatones, una combinación de ingresos y usos compatibles, límites definidos del vecindario y acceso a trabajos y tránsito masivo. Se han realizado dos rondas de financiamiento competitivo, una en 1996 y otra en 1997. Aún no se han dispuesto más fondos para este programa.